
“Son muchos los platos piuranos que se han conservado a lo largo del tiempo, varios de ellos de nombre curioso. Si, por ejemplo, escuchamos a un piurano decir “¡que obispo tan delicioso!”, ciertamente se esta refiriendo a un plato hecho con vejigas de cabrito o de carnero rellenas con otras entrañas (mondongos o hígados), cocidas en horno de leña y acompañadas con frejoles y papas.
También está la malarrabia. Aquí se luce el plátano, que una vez sancochado y machacado, se mezcla con un aliño de cebollas, tomates, ajíes amarillos y achiote; hacia el final se agregan trozos de queso, mejor si es de cabra. La malarrabia se sirve el Viernes Santo y se come pacientemente, como escuchando el sermón de las tres horas. El plátano es uno de los ingredientes centrales de la gastronomía piurana. Cuando es verde, se fríe y se hace chifle; o se asa en las brasas, se machaca y se saltea con cebollas; ajíes y carne seca para dar lugar al seco de chabelo, uno de los platos más emblemáticos de Piura”. [1]
[1] ACURIO, Gastón. p, 31.
También está la malarrabia. Aquí se luce el plátano, que una vez sancochado y machacado, se mezcla con un aliño de cebollas, tomates, ajíes amarillos y achiote; hacia el final se agregan trozos de queso, mejor si es de cabra. La malarrabia se sirve el Viernes Santo y se come pacientemente, como escuchando el sermón de las tres horas. El plátano es uno de los ingredientes centrales de la gastronomía piurana. Cuando es verde, se fríe y se hace chifle; o se asa en las brasas, se machaca y se saltea con cebollas; ajíes y carne seca para dar lugar al seco de chabelo, uno de los platos más emblemáticos de Piura”. [1]
[1] ACURIO, Gastón. p, 31.

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